Saltar al contenido

¿Cuál Fue el Primer Vampiro en la literatura?

Janez Vajkard Valvasor.

El origen del mito de los vampiros (o strigoii en rumano) se pierde en la noche de los tiempos, sin embargo si nos referimos al primer vampiro en ser llevado a un relato según el concepto moderno, su origen proviene de la Eslovenia del siglo XVI, concretamente de la mano del escritor Janez Vajkard Valvasor. Vajkard redactó a finales de ese mismo siglo sobre un hombre llamado Jure Grando Alilovic (1579-1656), que según él, era un vampiro que habitó en la península de Istria, por lo que el señor Grando obtuvo el curioso honor de ser reconocido como el primer vampiro llevado a la ficción literaria de la historia.

Según las crónicas de la época una enfermedad se llevó la vida del señor Jure Grando en 1656, sin embargo transcurridos unos dieciséis años desde su ocaso, con la llegada del crepusculo éste empezó a salir de su tumba transformado en vampiro, el cual se desambulaba por las calles de su pueblo natal para llevar el horror a sus antiguos vecinos y familiares. Según el mito, Grando se dedicaba a visitar y llamar a las puertas de los habitantes del pueblo llegando incluso a forzar a su propia viuda, tras pasados unos días de esas visitas aquellas personas que las recibieron fallecían.

Sin embargo varios habitantes intentaron hacerle frente, empezando por el padre Giorgio así como varios vecinos capitaneados por el prefecto Miho Radetić. Según el relato, mientras el párroco profería consignas religiosas contra el no muerto, Miho Radetić y los demás aprovecharon para intentar clavarle palos de espino en el corazón, sin que tuvieran efecto alguno, pues simplemente fueron repelidos por la piel del strigoi.

Con la llegada del día llegó el segundo intento, aprovechando que Jure estaba en su tumba intentaron perforar nuevamente su corazón sin éxito, a pesar de las oraciones del cura. Finalmente el prefecto utilizó una sierra para cercenar la cabeza del vampiro al tiempo que Giorgio iniciaba un exorcismo, al empezar el corte Grando llenó el lugar de alaridos mientras chorros de sangre brotaban de su cuello, hasta que finalmente su cabeza se despego del cuerpo.

Según el folclore popular recogido a su vez en la obra de Janez, una vez Jure fue vencido la paz volvió a Istria.

Configuración