
Receta de las Patatas Halloween.
Ingredientes.
Patatas, de una a dos unidades de tamaño medio por persona.
Preparación.

Lava a conciencia las patatas con la piel. Con un cuchillo preferiblemente pequeño, tipo puntilla de cocina, talla los ojos y la boca en las patatas. Luego colócalas en una placa o fuente para el horno engrasada con aceite o bien cubierta con un papel sulfurizado.

Precalienta el horno unos 15 minutos a una temperatura entre los 180 – 200 ºC, luego manteniendo la misma temperatura, introduce las patatas. Necesitarán aproximadamente unos 45 minutos para cocinarse, pero el tiempo variara según el tamaño y el tipo de papas, por ello comprueba si están listas pinchándolas con un mondadientes, pinchito o cuchillo, así sabrás si ya están tiernas y puedes sacarlas del horno o debes dejarlas un rato más.

Salsa de Calabaza Picante.

Ideal para acompañar tus Patatas Halloween o para dipear, la salsa de Calabaza Picante es el complemento ideal para estas fiestas, aunque probablemente os gustará tanto que la seguiréis preparando pasada la Noche de Brujas.
Ingredientes.
- 600 g de calabaza limpia (sin semillas ni piel).
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- 1 diente de ajo majado.
- 1 cucharadita de jengibre rallado (puedes sustituirlo por jengibre en polvo).
- 1 pimienta cayena sin las semillas.
- Zumo de 1/2 limón.
- Sal.
- Pimienta.
- Perejil fresco.
Preparación.

Mientras se precalienta el horno unos 15 minutos aproximadamente a unos 200 ºC, corta la calabaza por la mitad, retira las semillas y luego quita la corteza con ayuda de un cuchillo afilado o un pelador de patatas. Una vez limpia procede a trocearla en dados, luego deposita estos en una fuente para horno junto a las dos cucharadas de aceite de oliva, la sal, la pimienta y remueve. Ahora deberás hornearlo todo removiendo de vez en cuando, cuando hayan pasado unos 20 minutos comprueba si ya está tierna para saber si la puedes retirar del horno.

Mientras nuestra calabaza hace su magia en el horno, introduce en un vaso de batidora el ajo pelado, el jengibre, el limón, y la pimienta de cayena a la cual le habrás sacado las semillas (puedes remojarla un rato para hidratarla y facilitarte el trabajo), sobra decir que puedes añadir más o menos cayena en función tus preferencias. Añade un chorrito de aceite y bátelo todo hasta conseguir que emulsione.

Una vez que la calabaza se haya enfriado un poco, agrégala al preparado anterior y bátelo todo junto hasta conseguir una mezcla homogénea. Se puede servir tanto caliente como fía, por lo que puedes guardarla sin problema en el refrigerador. Añade el perejil fresco picado justo antes de servir.