
Estas galletas están realmente buenas, si las pruebas luego querrás quilos y quilos de galletas, e incluso pedirás una hipoteca para poder hacer más galletas y construirte tu propia casa hecha de galletas, para devorarla después. Tu universo girará entorno a estás pequeñas, crujientes y riquísimas galletitas con forma de horripilantes dedos de vampiro o de cualquier otro elemento de Halloween. Te pondrás muy loco, estás avisado.
Ingredientes.
- 100 g de azúcar en polvo o impalpable (aprende a prepararlo en esta otra receta).
- 250 g de harina de todo uso.
- 60 g de manteca de cerdo (o de vaca).
- 10 g de levadura química.
- 1 huevo.
- 3 cucharadas soperas de leche.
- 1 limón.
- 50 g almendras peladas
Elaboración de las galletas Dedo de vampiros.

Derrite la manteca al baño María, luego mézclala en un bol junto al azúcar, el huevo y la leche. Cuando la mezcla esté homogénea, se añade poco a poco la harina (mejor si la tamizas), la corteza de limón rallada y la levadura. Con ayuda de un rodillo, trabaja la masa estirándola hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 2 o 3 milímetros, luego con la ayuda de un cuchillo corta las galletas con forma de dedo rechoncho y haz marcas para simular las falanges, finalmente y pon la almendra a modo de uña. Junta la masa sobrante y repite el proceso hasta que ya no te quede más.

Precalienta el horno a 180 ºC durante unos 10 minutos, mientras cubres una bandeja o rejilla de horno con papel sulfurizado y luego pon encima las galletas. Cuando el horno esté caliente, introduce las galletas entre 10 y 15 minutos manteniendo la temperatura, luego retíralas y déjalas en una bandeja para que se vayan enfriando, estás galletas mantendrán su forma aunque aún estén calientes, es decir, que difícilmente se romperán mientras las manipulas.
Para decorar.
Huelen muy bien, tienen una pinta genial y estás deseando comértelas, aún no, ten un poco de paciencia que valdrá la pena, además para este paso sólo necesitarás mermelada de fresa o frutas del bosque. Decóralas con la mermelada para que adopten una apariencia sangrienta.

¡Listas para impresionar y deleitar a tus invitados!
¿Quieres otra receta con casi los mismos ingredientes? ¡Pues para ti las Vampigalletas!

Con apenas un par de cambios en la receta tendrás otras galletas distintas en forma y sabor.
Ingredientes.
Casi los mismos, solamente añade chocolate y sustituye la ralladura de limón por ralladura de naranja. Así de simple.
Elaboración de nuestras vampigalletas.

Sigue el mismo proceso de antes para elaborar la masa y estirarla. Corta las galletas con ayuda de unos cortadores con forma de murciélago u otro elemento típico de Halloween. Hornéalas siguiendo el proceso descrito antes.
Mientras se van enfriando, funde el chocolate al baño María, te recomendamos usar un chocolate de un 80% de cacao, pero si lo quieres más suave, blanco o por lo contrario, prefieres usar un chocolate intenso con 99% de cacao, tu mismo. En este punto baña una cara de las galletas (o ambas si eres muy goloso) en el chocolate fundido con ayuda de unas pinzas y déjalas reposar, si tienes una rejilla te será más fácil, aunque no es imprescindible.
Decorando nuestras vampíricas galletas.
A tener en cuenta. Si tu opción implica tener que pegar cosas, suele ser más fácil si el chocolate aún está blando, así que te conviene tener los materiales e ingredientes que vayas a utilizar preparados de antemano.
Para los dientes.
Puedes elegir entre:
- Piñones.
- Almendra fileteada.
- Lápiz pastelero.
- Fondant blanca.
Para los colmillos tienes tres opciones. La primera consiste en usar los piñones, es rápido y sencillo, simplemente coloca dos de ellos a modo de colmillos donde iría la boca del murciélago. La 2ª opción es como la primera pero usando almendra fileteada para hacer los colmillos, puedes comprarla ya preparada, pero si prefieres hacerlo tu mismo será algo más laborioso. En la siguiente utiliza un lápiz pastelero de color blanco para dibujar los dientes, en este caso es mejor si el chocolate ya está duro. En la cuarta y última opción, emplearemos fondant blanca que aplanaremos con un palo de amasar, luego cortaremos pequeñas tiras para colocarlas a modo de colmillos.
Para los ojos.
Puedes elegir entre:
- Almendras picadas.
- Ojos comestibles.
- Lápiz pastelero.
- Hacer tus propios ojos comestibles con fondant blanca y negra.
Si optamos por las almendras aunque podemos picarlas nosotros, si no queréis complicaciones podéis comprarlas ya picadas, simplemente usad pedacitos de almendra a modo de ojos. La segunda opción tanto podemos hacerlo en caliente es decir con el chocolate blando. como en frío una vez ya endurecido para lo cual nos limitaremos a humedecer los ojos por detrás para que se adhieran, es una opción muy simple pero con un excelente acabado. Para la 3ª alternativa emplearemos el lápiz pastelero para dibujar los ojos, puedes aprovechar el blanco que has usado para los colmillo, negro o el color que más te convenga. Por último la fondant, aquí se trata de hacer unos ojos, puedes hacerlos simples tras estirar y troquelar fondant blanca o negra, o bien puedes hacer unos ojos más elaborados combinando ambas fondant, siendo el círculo más amplio el de fondant blanca y el más pequeño el de la negra para formar las pupilas, es una buena opción si quieres aprovechar el fondant que ya tienes en la alacena y quizás te de más libertad creativa, pero los ojos comestibles te darán un resultado igual o mejor y te ahorraran mucho tiempo, tu decides.
Extra.
Si deseas decorarlas aún más, puedes usar un lápiz pastelero para dibujar en ellas. Realzar el contorno suele dar muy buen resultado, aunque también puedes escribir nombres y en definitiva poner en ellas lo que quieras.
